Tápate los oidos, fuerte, fuerte, fuerte, más fuerte todavía...


sábado, 29 de mayo de 2010

Caído del cielo


Y aunque había cerrado la persiana, seguía viendo las nubes negras moverse, veía llover a lo lejos, los árboles pasando y una película que daba ganas de fumar. Le gustó la chica, pero seguía pensando que tenía que ser pelirroja, y es que como le dijeron una vez, los pelirrojos siempre resultan inquietantes, como ella.

1 comentario:

  1. javi3!! ke bien tenerte por aki i poder leerte
    :)jijiji, bien, bien, bien!

    ResponderEliminar