Porros, y alarmas, y koalas, y un coche azul, y porros. Había muchas cosas que se nos venían a la cabeza, pero sólo cuando nuestras mentes estaban en el mismo cuarto, o al menos, en el mismo cuarto de segundo.
Bebida, y bebida, y más bebida. Daba igual cuánta, y daba igual dónde, e incluso bada igual cómo, pero no con quién.
Ir, y venir, e ir, y venir. Pero sólo recorrer los mismos 30 centímetros de distancia en cada viaje. (además la gasolina está bastante barata).
Subir, y bajar, y subir, y bajar. Siempre entre el 4ºI y e 4ºB, sólo teníamos 6 letras de distancia, ¿recuerdas?
Reír, y reir, y reir, y llorar, pero de puta felicidad.
Qué bien, joder.
martes, 16 de noviembre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario